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Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas
Espacio Europeo -

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  Antecedentes e historia

En mayo de 1998, los ministros encargados de la educación superior de Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido suscribieron en París la conocida como Declaración de la Sorbona instando al desarrollo de un Espacio Europeo de la Educación Superior (EEES). Un año más tarde, los ministros de educación superior de 29 países europeos celebraron una conferencia en Bolonia que sentó las bases para la construcción del EEES para el año 2010.

La Declaración de Bolonia marca los objetivos de adoptar un sistema fácilmente legible y comparable de titulaciones basado en dos ciclos principales (grado y posgrado, aunque actualmente la estructura está fijada en tres ciclos: grado, máster y doctorado); establecer un sistema internacional de créditos; promover la movilidad de estudiantes, profesores e investigadores y personal de administración y servicios; promover la cooperación europea para garantizar la calidad de la educación superior y, en definitiva, promover una dimensión europea de la educación superior.

Los ministros convinieron en la necesidad de llevar a cabo y de forma periódica (cada dos años) una supervisión del proceso que facilitara además la adaptación continua a las nuevas circunstancias que se fueran presentando.

Por ello, dos años más tarde, en mayo de 2001, los ministros de educación superior, esta vez de 33 países, se reunieron en Praga para llevar a cabo el seguimiento de la convergencia europea en materia de educación universitaria y con el objeto de sentar las directrices y las prioridades de los años por venir. En el Comunicado de Praga, los ministros reafirmaron su compromiso con los objetivos definidos en Bolonia; valoraron la implicación activa de la Asociación Europea de Universidades (EUA) y de las Uniones Nacionales de Estudiantes en Europa (ESIB); tomaron nota de las recomendaciones establecidas por la Comisión Europea e hicieron especial énfasis en elementos de verdadera importancia en la construcción del EEES: el aprendizaje continuo a lo largo de toda la vida, la participación de los estudiantes, así como la importancia de reafirmar ante el resto del mundo el atractivo y la competitividad del EEES.

En su reunión en Berlín, en septiembre de 2003, los ministros responsables de educación superior definieron tres prioridades, cuyas líneas de acción específicas se recogen en el Comunicado de Berlín para los siguientes dos años: asegurar la calidad, a través del desarrollo de criterios y metodologías de evaluación de calidad compartidas; desarrollar la estructura de los grados y un marco de calificaciones internacional para el EEES (el sistema ECTS) y, por último, establecer el reconocimiento de los grados y los períodos de estudio, para lo cual los ministros subrayaron la importancia de que los países ratificasen el Convenio de Lisboa (Lisbon Recognition Convention), de manera que cada estudiante que se graduase desde 2005 recibiera un Diploma de Suplemento Europeo al Título automáticamente y sin coste económico alguno. Finalmente, los ministros consideraron la importancia de la investigación en el proceso y la necesidad de implicar el tercer ciclo en el proceso de convergencia, y de establecer vínculos y sinergias entre el EEES y el Espacio Europeo de Investigación.

La siguiente reunión de ministros tuvo lugar en Bergen, Noruega, los días 19 y 20 de mayo de 2005. Los ministros de 45 países elaboraron el Comunicado de Bergen con las principales conclusiones, entre las que se destacaron los avances realizados y se resaltaron los principales desafíos futuros, especialmente tres aspectos: la mayor vinculación entre educación superior e investigación con la plena incorporación del doctorado como elemento fundamental de conexión entre los espacios de educación superior e investigación; el desarrollo de la dimensión social de la educación superior mejorando las condiciones de igualdad de acceso y la acogida y atención a los estudiantes y los recursos financieros y, finalmente, la dimensión internacional de

 

 

la educación europea, con el apoyo decidido a la movilidad de los estudiantes y de todo el personal universitario.

La siguiente conferencia de ministros de educación superior tuvo lugar en Londres durante los días 17 y 18 de mayo de 2007 y en ella se verificaron los procesos desde la reunión celebrada en Bergen (veáse el Comunicado de Londres). La última cumbre ministerial, celebrada en Lovaina en abril de 2009, puso de manifiesto los retos a los que hace frente el EEES de aquí al año 2020, y así consta en el Comunicado de Lovaina.

Con el fin de coordinar la organización de estas reuniones se constituyó el Grupo de Seguimiento de Bolonia (BFUG). Está integrado por representantes de los Estados miembro del proceso y se reúne de forma regular al menos dos veces al año para preparar los distintos aspectos de la Conferencia de Ministros. Asimismo, el grupo aprueba programas de trabajo que incluyen seminarios y reuniones sobre cuestiones específicas relacionadas con el proceso de convergencia europea.

Paralelamente a las reuniones de los ministros, la Comisión Europea se implicó en el proceso de convergencia de la educación superior europea. Así, la Comisión ha publicado varios documentos apoyando la iniciativa, entre los que destacan la Comunicación de mayo de 2003: El papel de las universidades en la Europa del conocimiento, la de abril de 2005: Movilizar el capital intelectual de Europa, la Recomendación del Parlamento Europeo y el Consejo, de noviembre 2005, sobre las Competencias clave para el aprendizaje permanente, así como el Informe 2006 de la Comisión y el Consejo: Modernizar la Educación y la formación: una contribución esencial a la prosperidad y a la cohesión social, sobre los progresos registrados en la puesta en práctica del programa de trabajo Educación y Formación 2010.

Asimismo, la Comisión, a través del programa Sócrates, financia la creación de grupos nacionales conocidos como Promotores de Bolonia cuyo objetivo es colaborar con las instituciones de educación superior para la difusión de la información relacionada con el proceso de convergencia europea. Están formados por personas cuya actividad está relacionada directamente con la educación superior y que tienen suficientes conocimientos y experiencia para asesorar y colaborar con las instituciones en la puesta en marcha de las prioridades de este proceso.

Las organizaciones de universidades europeas han acogido muy positivamente la iniciativa ministerial. Así, la Asociación de la Universidad Europea (EUA) se implicó en el proceso y ha desarrollado varios estudios sobre la Educación Superior Europea, como los Informes Trends, que se presentan en las reuniones bianuales de ministros de educación superior y aportan elementos clave de discusión sobre el proceso de convergencia.

Igualmente, en las conferencias de Salamanca (2001), Graz (2003), Glasgow (2005) y Lisboa (2007), la EUA hizo explícito su apoyo y sugerencias a la iniciativa del EEES. Estas declaraciones han constituido elementos esenciales para la elaboración posterior de los comunicados de los ministros europeos de Educación. La última declaración emitida por la EUA es la de Praga (2009), entregada a los ministros de Educación en su última cumbre, celebrada en la Universidad de Lovaina y Lovaina la Nueva, en abril de 2009

Los 45 países firmantes de la Declaración de Bolonia han emprendido las reformas legislativas pertinentes para adaptarse al Espacio Europeo de Educación Superior. Hasta el momento en España se han aprobado los reales decretos en los que se establece la estructura de las enseñanzas universitarias y se regulan los estudios universitarios oficiales de grado y posgrado; se establece el sistema europeo de créditos y el sistema de calificaciones en las titulaciones de carácter oficial así como el procedimiento para la expedición por las universidades del Suplemento Europeo al Título.