Salamanca, 25 de julio de 2025.
Convertir la vida cotidiana en materia de aprendizaje y devolver el conocimiento generado en las aulas a la sociedad. Esa es la premisa de «El aula en la calle y la calle en el aula», un proyecto de innovación docente de la Universidad de Salamanca que, desde el curso 2021-2022, implica al alumnado en la identificación de escenas, acciones y circunstancias del día a día relacionadas con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), transformándolas en recursos educativos y de transferencia del conocimiento.

A lo largo de sus sucesivas ediciones, el proyecto ha ido ampliando su enfoque temático: desde el análisis y difusión de los ODS a través de imágenes de la vida cotidiana hasta la construcción del conocimiento con la participación de informantes clave del territorio, pasando por la relación entre vida cotidiana y derechos humanos. En todas ellas, el alumnado recoge documentos audiovisuales y sonoros que se comparten primero en el aula y, tras un proceso de coevaluación, se seleccionan para un ambicioso plan de difusión que incluye exposiciones públicas, foros, jornadas, encuentros profesionales, talleres, entrevistas radiofónicas, medios de comunicación, redes sociales y YouTube. El aprendizaje colaborativo entre docentes y estudiantes vertebra todo el proceso.
Impacto social más allá del campus
El proyecto ha tejido una red de colaboración con organizaciones y entidades que gestionan programas de desarrollo comunitario y difusión cultural, entre ellas el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el proyecto «El arte contra el olvido» en La Torre del Valle (Zamora), localidades como Monleras (Salamanca) y Santa Eulalia de Tábara (Zamora), los colegios Sendas y Divina Providencia, la Residencia de mayores de Alcañices y Cruz Roja en Zamora. Este impacto social se complementa con la adquisición por parte del alumnado de competencias transversales como la comunicación, el trabajo en equipo, la gestión de conflictos, el liderazgo y la creatividad, consolidando una práctica que aspira a incorporarse a la cartografía de la buena docencia universitaria.
