Kits permiten detectar drogas de sumisión química en bebidas y fluidos biológicos

València, 27 de marzo de 2025.

La Universitat de València, a través del Instituto Interuniversitario de Reconocimiento Molecular y Desarrollo Tecnológico (IDM), desarrolla un proyecto liderado por los investigadores Pablo Gaviña Costero, Salvador Gil Grau, Margarita Parra Álvarez, Pau Arroyo Máñez, José A. Sáez Cases y Jordi Roig Rubio para crear kits capaces de detectar de forma rápida drogas utilizadas en casos de sumisión química.

La investigación ha desarrollado sondas moleculares capaces de identificar distintas sustancias empleadas con fines delictivos en bebidas, saliva y, en algunos casos, también en orina. El objetivo es incorporar estos sensores a soportes sólidos de uso cotidiano, como pulseras, posavasos o dispositivos de flujo lateral, para facilitar una detección inmediata y sencilla por parte de cualquier persona.

El equipo investigador ya dispone de dos prototipos funcionales. Uno está diseñado para detectar GHB, conocido como «éxtasis líquido», mientras que el segundo permite identificar varias de las drogas más utilizadas en casos de sumisión química, entre ellas la escopolamina, las catinonas y la ketamina. Actualmente, el proyecto se centra en optimizar estos dispositivos para hacer viable su fabricación a gran escala.

El desarrollo de esta tecnología se apoya en la amplia experiencia del grupo MODELIC en el diseño de sensores moleculares con respuesta colorimétrica y fluorescente. Durante los últimos años, el equipo ha investigado sistemas de detección de drogas de sumisión química en bebidas y fluidos humanos gracias a diversos proyectos competitivos de investigación, obteniendo como resultado cuatro patentes internacionales y dos modelos de utilidad.

La transferencia de esta tecnología al mercado ya está en marcha mediante la spin-off Optical Sens S.L., creada en 2024 para comercializar los sensores bajo la marca Celentis. Además, el proyecto mantiene colaboraciones con empresas especializadas en materiales e impresión técnica para desarrollar los soportes definitivos que permitirán fabricar los dispositivos de forma industrial.

La aplicación de estos kits puede contribuir a mejorar la prevención frente a la sumisión química en espacios de ocio y otros entornos, ofreciendo una herramienta sencilla para detectar sustancias potencialmente peligrosas antes de su consumo. Asimismo, la tecnología presenta aplicaciones en el ámbito sanitario y forense gracias a su capacidad para analizar diferentes fluidos biológicos.

Con este proyecto, la Universitat de València impulsa una innovación con un claro impacto social, orientada a reforzar la seguridad de las personas mediante soluciones tecnológicas transferibles al mercado y con potencial para convertirse en una herramienta de uso cotidiano.

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