3 de abril de 2025
La combinación de inteligencia artificial, sensores avanzados y drones está transformando la forma de gestionar los cultivos. Con este objetivo nació HYPATIA, un proyecto liderado por la Universidad de Sevilla que ha desarrollado nuevas herramientas para mejorar la agricultura de precisión mediante el análisis de imágenes hiperespectrales y multiespectrales, con especial aplicación al olivar andaluz.

La innovación desarrollada permite monitorizar en tiempo real el estado de los cultivos mediante tecnologías de visión artificial capaces de detectar información que resulta invisible al ojo humano. Gracias a algoritmos de deep learning, el sistema analiza indicadores relacionados con la maduración, la calidad del fruto o el estado fisiológico de las plantas, facilitando una toma de decisiones más precisa y eficiente.
Para ello, el proyecto ha desarrollado dos tipos de dispositivos de captura de información. Por un lado, un nodo portátil basado en tecnologías del Internet de las Cosas (IoT) que permite realizar mediciones directamente sobre el terreno. Por otro, un sistema embarcado en drones que amplía la capacidad de monitorización a grandes superficies agrícolas, obteniendo información de forma rápida y con un elevado nivel de detalle.
Todos los datos recogidos se integran en un sistema ciberfísico alojado en la nube, donde son procesados mediante inteligencia artificial para generar información útil para agricultores y técnicos. El resultado es una solución de bajo coste y fácil implantación que ayuda a optimizar el uso de recursos como el agua, los fertilizantes o los tratamientos fitosanitarios.

El proyecto supone la evolución de una línea de investigación previa centrada en el desarrollo de sistemas inteligentes para la agricultura ecológica. A partir de aquella experiencia, el equipo incorporó nuevas capacidades de análisis hiperespectral y monitorización aérea, ampliando significativamente las posibilidades de aplicación de la tecnología.
Los beneficios de esta innovación se traducen en una gestión más eficiente de las explotaciones agrícolas, un aumento de la calidad y el rendimiento de cultivos como el olivar y una mejora de la competitividad del sector agroalimentario. Además, el uso de herramientas de agricultura de precisión contribuye a reducir el consumo de recursos y el impacto ambiental de la producción agrícola.
El proyecto ha sido desarrollado por el Grupo de Investigación de Tecnología Electrónica e Informática Industrial de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Sevilla, coordinado por Carlos León de Mora, con la participación de Julio Barbancho Concejero, Félix Biscarri Triviño, Juan Ignacio Guerrero Alonso, Diego Francisco Larios Marín, Francisco Javier Molina Cantero, Iñigo Monedero Goicoechea, Enrique Personal Vázquez y Jorge Ropero Rodríguez. La empresa SOLTEL ha participado como agente agregado del proyecto.
