30 de abril de 2025
El Departamento de Biodiversidad y Gestión Ambiental de la Universidad de León impulsa la Red Aerobiológica de Castilla y León, un servicio de salud pública que monitoriza de forma continua los niveles de polen atmosférico en la comunidad. La iniciativa proporciona información actualizada a profesionales sanitarios y ciudadanía para prevenir y controlar las enfermedades alérgicas, además de generar datos científicos de referencia sobre calidad del aire y cambio climático.

Las alergias respiratorias afectan cada año a un número creciente de personas, cuya calidad de vida depende en gran medida de conocer cuándo aumentan las concentraciones de polen en el ambiente. Disponer de información fiable y actualizada permite anticipar los episodios de mayor riesgo, ajustar los tratamientos médicos y adoptar medidas preventivas para reducir los síntomas.
Con este objetivo nació en 2006 la Red Aerobiológica de Castilla y León, fruto de la colaboración entre la Universidad de León y la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León. Actualmente, la red cuenta con trece estaciones de muestreo distribuidas por toda la comunidad, que identifican y cuantifican los diferentes tipos de polen presentes en la atmósfera. Los datos obtenidos se actualizan periódicamente y están disponibles de forma libre para pacientes, profesionales sanitarios e investigadores a través de la plataforma de la Consejería de Sanidad.
Además de su utilidad asistencial, la red constituye una valiosa infraestructura científica para estudiar la evolución de las especies vegetales y analizar cómo el cambio climático está modificando la distribución y la duración de las temporadas de polinización. La información generada también se integra en la Red Española de Aerobiología y en la Red Europea de Aerobiología, contribuyendo a la comparación de datos entre diferentes regiones y países.
Tras más de dieciséis años de funcionamiento continuado, la Red Aerobiológica de Castilla y León se ha consolidado como un referente nacional en monitorización del polen. Su actividad ha contribuido al desarrollo de estándares europeos de muestreo de calidad del aire y ha contado con el reconocimiento de organismos de normalización como AFNOR y AENOR para participar en comités técnicos internacionales.
El impacto del proyecto se refleja tanto en el ámbito sanitario como en el científico y económico. La información generada facilita un tratamiento más personalizado de las alergias, mejora la planificación de los servicios de salud y constituye una fuente de datos de alto valor para la investigación y la industria farmacéutica. Además, el elevado número de consultas registradas en su plataforma digital demuestra el interés creciente de la ciudadanía por disponer de información ambiental fiable para proteger su salud.
