Zaragoza, 5 de diciembre de 2025.
Un proyecto de cooperación internacional ha convertido un residuo agrícola en una fuente de energía limpia destinada a mejorar el proceso de secado de hojas de Moringa oleifera en Cuba. La iniciativa, denominada Mor-e, está financiada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y promovida por la Universidad de Zaragoza, la ONGD Sodepaz y la empresa Curvados Quintín, en colaboración con la organización cubana Cubasolar.

El objetivo principal ha sido reducir el enorme consumo eléctrico que suponía continuar el secado de las hojas de moringa durante la noche mediante resistencias eléctricas. Para ello, el proyecto ha introducido una innovación sostenible: transformar las podas de moringa —antes un residuo problemático que generaba plagas y riesgo de incendios— en pélets de biomasa capaces de alimentar una caldera que produce aire caliente. Gracias a este sistema, el secado puede mantenerse cuando no hay radiación solar, sin depender de electricidad y con un rendimiento más eficiente.
Una solución energética en un contexto crítico
La puesta en marcha de este modelo llega en un momento especialmente complejo para Cuba, marcada por una grave crisis energética, frecuentes cortes de suministro y una elevada dependencia del petróleo importado. Aunque la isla dispone de un notable potencial de biomasa, su aprovechamiento energético continúa siendo limitado y poco eficiente.
La creación de esta primera planta de producción y uso de pélets de biomasa del país supone un paso decisivo hacia la diversificación de la matriz energética y hacia un uso más limpio y económico de los recursos disponibles.
Impacto económico, social y formativo
Los resultados obtenidos destacan por su alcance: el consumo eléctrico del secado nocturno se ha reducido un 91 %, lo que mejora la sostenibilidad del proceso y reduce costes. Además, la planta genera excedentes de pélets que abastecerán a panaderías locales para evitar paradas por falta de combustible.
El proyecto también ha fortalecido las capacidades científicas y tecnológicas del país. Se ha instalado un laboratorio de peletizado y combustión de biomasa en el centro de investigación Cubaenergía, y se han impartido tres cursos de posgrado sobre biocombustibles sólidos en colaboración con la Universidad de La Habana, contribuyendo a la formación de especialistas y al impulso de nuevas líneas de investigación.
La iniciativa Mor-e abre nuevas oportunidades en el ámbito de la energía renovable y la gestión sostenible de residuos agrícolas. Su impacto beneficia tanto a la administración pública, como a empresas agroalimentarias, organizaciones sociales y ciudadanía, al promover un modelo energético más limpio, resiliente y accesible.
