La inteligencia artificial ayuda a prevenir roturas en las redes de abastecimiento de agua

3 de abril de 2025

Las redes de abastecimiento y saneamiento de agua constituyen una infraestructura esencial para el funcionamiento de las ciudades, pero su mantenimiento supone un importante desafío debido al envejecimiento de las tuberías y al elevado coste que generan las averías. Para hacer frente a este problema, el Grupo de Investigación de Ingeniería de Organización de la Universidad de Sevilla ha desarrollado el proyecto GRIAL, una herramienta basada en inteligencia artificial capaz de predecir roturas y optimizar la gestión de estas infraestructuras. El proyecto está coordinado por Luis Onieva Giménez, con la participación de Pablo Aparicio Ruiz, Elena Barbadilla Martín, Jesús Muñuzuri Sanz, José Guadix Martín, Alejandro Escudero Santana y Alicia Robles Velasco, en colaboración con EMASESA.

GRIAL combina diferentes técnicas de inteligencia artificial, como redes neuronales, modelos estadísticos y lógica difusa, con herramientas de Big Data para analizar grandes volúmenes de información procedentes tanto de registros históricos como de datos recogidos en tiempo real. A partir de este análisis, el sistema identifica los tramos de tubería con mayor riesgo de fallo y ayuda a priorizar las actuaciones de mantenimiento, permitiendo a los gestores anticiparse a las averías antes de que estas lleguen a producirse.

La herramienta incorpora, además, un sistema de apoyo a la toma de decisiones que facilita la planificación de inversiones y la programación de las tareas de mantenimiento con criterios de eficiencia y sostenibilidad. Su validación se ha realizado sobre la red gestionada por EMASESA, lo que ha permitido comprobar su utilidad en un entorno real y adaptar los modelos predictivos a las necesidades de una gran infraestructura urbana.

El proyecto surge de la necesidad de mejorar la gestión de las infraestructuras hídricas en las ciudades, donde las roturas de tuberías generan importantes costes económicos, pérdidas de agua y afecciones tanto al tráfico como a la ciudadanía. La colaboración entre la Universidad de Sevilla y EMASESA ha permitido trasladar los avances científicos en inteligencia artificial al ámbito de la gestión del ciclo urbano del agua, desarrollando una solución con aplicación directa sobre las redes de abastecimiento y saneamiento.

Su impacto es doble. Desde el punto de vista económico, permite optimizar los recursos destinados al mantenimiento, reducir los costes derivados de las reparaciones de emergencia y planificar de forma más eficiente las inversiones en renovación de infraestructuras. En el plano social y ambiental, contribuye a disminuir las pérdidas de agua, minimizar los daños asociados a las averías y mejorar la calidad del servicio prestado a la ciudadanía, favoreciendo una gestión más sostenible de un recurso cada vez más valioso.

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