Barcelona, 9 de septiembre de 2026.
Investigadores del Grupo de Investigación Diseño y Optimización de Procesos y Materiales (DIOPMA), de la Facultad de Química de la Universitat de Barcelona, han desarrollado una tecnología innovadora para producir cemento sostenible y reducir el impacto ambiental del sector. La fabricación tradicional de cemento genera aproximadamente el 7 % de las emisiones mundiales de dióxido de carbono, lo que convierte la búsqueda de alternativas en un desafío prioritario para la industria de los materiales de construcción.

La propuesta técnica se basa en la activación mecánica de arcillas, un método que reemplaza los tratamientos térmicos convencionales —altamente dependientes de combustibles fósiles— por un sistema alimentado por energía eléctrica con potencial para operar con fuentes renovables. Asimismo, este procedimiento permite aprovechar recursos arcillosos de origen natural o subproductos industriales que antes resultaban inviables para este fin, reduciendo de forma sustancial la necesidad de clínker —el componente que más emisiones genera en la producción— y fomentando la economía circular.
Transferencia de conocimiento y descarbonización
El origen de la investigación se sitúa en 2020 en el grupo DIOPMA, en el marco de la tesis doctoral del Dr. Jofre Mañosa, codirigida por el Dr. Josep Maria Chimenos. Ante el potencial de los resultados, se estableció una colaboración con la empresa Molins para validar su aplicación industrial y avanzar en el escalado del proceso junto a la compañía NETZSCH.

Tras su validación a escala piloto, la tecnología se consolida como un caso de éxito de transferencia de conocimiento entre la universidad y el tejido empresarial. Su implantación favorece el aprovechamiento de recursos de proximidad y acelera la llegada de innovaciones al mercado para avanzar de manera decisiva hacia la descarbonización del sector de la construcción.
