4 de abril de 2025
La correcta dosificación de los medicamentos es un aspecto clave para garantizar la eficacia de los tratamientos veterinarios. Con este objetivo, el Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica, y Fisicoquímica de la Universitat de Barcelona ha desarrollado el proyecto «Desarrollo de un medicamento genérico de uso veterinario», una innovación que mejora la administración de Firocoxib, un antiinflamatorio utilizado en perros. La iniciativa se ha llevado a cabo en colaboración con las empresas LIVISTO, LOUFARM y Lelypharma.

La principal aportación del proyecto consiste en el desarrollo de un comprimido con doble ranura que permite ajustar con mayor precisión la dosis del medicamento al peso de cada animal, una limitación que dificultaba la administración y la efectividad de los tratamientos disponibles hasta ahora. Gracias a este diseño, los veterinarios pueden adaptar la medicación a las necesidades específicas de cada perro de forma más sencilla, segura y eficaz.
Para lograrlo, se ha aplicado tecnología farmacéutica avanzada tanto en la formulación como en el diseño de la forma farmacéutica del medicamento. El resultado es una innovación incremental que mejora un principio activo ampliamente utilizado en medicina veterinaria y facilita su uso en la práctica clínica diaria.
El proyecto fue desarrollado por el Servicio de Desarrollo del Medicamento (SDM) de la Universitat de Barcelona por encargo de la compañía farmacéutica internacional LIVISTO. Mientras el equipo universitario diseñó la composición y la forma farmacéutica del producto, la consultora LOUFARM coordinó la documentación regulatoria y los estudios necesarios para su registro, y la empresa neerlandesa Lelypharma asumió su fabricación a escala industrial.
La transferencia tecnológica ha permitido que el medicamento ya se comercialice en 26 países europeos, lo que demuestra el potencial de la colaboración entre universidades y empresas para transformar el conocimiento científico en soluciones que llegan al mercado.
Además de su impacto económico para las empresas participantes, esta innovación contribuye a mejorar la salud y el bienestar animal al facilitar tratamientos más precisos y eficaces. También refuerza la competitividad del sector farmacéutico veterinario mediante el desarrollo de productos adaptados a las necesidades reales de los profesionales clínicos.
