23 de julio de 2025
El Centro de Investigación en Derechos Humanos y Políticas Públicas (CIDH-DIVERSITAS) de la Universidad de Salamanca ha desarrollado el Protocolo de detección implícita de violencia de género en mujeres con adicciones (DIVG-MA-UNAD), una herramienta diseñada para ayudar a los profesionales a identificar, atender e intervenir de forma más eficaz en situaciones de violencia de género que afectan a mujeres con problemas de adicciones y otras formas de exclusión social. El proyecto se ha realizado en colaboración con la Red UNAD y responde a la necesidad de abordar una realidad frecuentemente invisibilizada.

La iniciativa parte de la constatación de que muchas mujeres con adicciones sufren múltiples formas de violencia que permanecen ocultas o no llegan a ser denunciadas. A la violencia de género se suman, en numerosos casos, otras situaciones de vulnerabilidad relacionadas con la pobreza, el sinhogarismo, la violencia institucional, la discriminación o la exclusión social, lo que dificulta tanto su identificación como el acceso a los recursos de protección.
Para responder a este desafío, el proyecto desarrolla un protocolo de detección, atención e intervención desde una perspectiva interseccional, teniendo en cuenta cómo factores como el género, la edad, el origen, la situación administrativa o la identidad influyen en la experiencia de estas mujeres. La metodología combina investigación documental, análisis legislativo, entrevistas, paneles de expertos y grupos de discusión con profesionales y mujeres afectadas para diseñar una herramienta ajustada a las necesidades reales del colectivo.
El protocolo ofrece recursos prácticos destinados a profesionales de los servicios sociales, sanitarios, jurídicos y de las entidades del tercer sector, facilitando la identificación temprana de situaciones de violencia y mejorando la coordinación entre los distintos servicios implicados. Su aplicación permitirá intervenir de forma más rápida, personalizada y sensible, favoreciendo una atención integral basada en los derechos humanos.
El proyecto también pretende contribuir a mejorar las políticas públicas mediante la generación de conocimiento científico sobre una realidad todavía insuficientemente abordada. La investigación identifica vacíos normativos, analiza las limitaciones de las estrategias actuales y aporta evidencias que pueden servir de base para el diseño de nuevas actuaciones en materia de igualdad, inclusión social y protección de mujeres en situación de especial vulnerabilidad.
Su impacto va más allá del ámbito académico. La utilización de un protocolo común permitirá optimizar los recursos públicos, mejorar la coordinación entre administraciones y entidades sociales y favorecer una atención más eficaz a mujeres que sufren múltiples formas de violencia. Al mismo tiempo, contribuirá a visibilizar una problemática poco reconocida y a reforzar la capacidad de los profesionales para ofrecer respuestas adaptadas a cada situación.
