25 de abril de 2025
El Instituto de Smart Cities (ISC) de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) desarrolla el proyecto europeo TOUCHLESS (Touchless Haptic Experiences with Neurocognitive AI), en cuyo marco un equipo investigador ha demostrado por primera vez que es posible guiar descargas eléctricas mediante ondas ultrasónicas. Este avance abre nuevas posibilidades para controlar la electricidad en espacios abiertos con aplicaciones potenciales en la industria, la salud y las interfaces táctiles del futuro.

Las descargas eléctricas son una herramienta de gran utilidad en numerosos ámbitos tecnológicos, desde la soldadura o el encendido de motores hasta la eliminación de microorganismos o la alimentación inalámbrica de dispositivos electrónicos. Sin embargo, su comportamiento resulta difícil de controlar, ya que la electricidad tiende a ramificarse de forma impredecible y a dirigirse hacia los objetos conductores más cercanos.
El proyecto TOUCHLESS ha conseguido superar esta limitación utilizando ultrasonidos para crear un camino por el que la descarga eléctrica puede desplazarse de forma controlada a través del aire. Gracias a esta técnica, los investigadores han logrado dirigir la electricidad alrededor de obstáculos e incluso hacerla impactar en puntos concretos sobre materiales no conductores, creando una especie de «cable eléctrico invisible».
Hasta ahora, este tipo de control únicamente era posible mediante electroláseres, una tecnología basada en láseres de alta potencia que requiere una compleja sincronización y presenta importantes limitaciones de seguridad. El método desarrollado por la Universidad Pública de Navarra sustituye el láser por ondas ultrasónicas, una solución mucho más segura, compacta, económica y capaz de funcionar de manera continua.

Además de facilitar un control mucho más preciso de las descargas eléctricas, esta tecnología abre la puerta a nuevas aplicaciones en diferentes sectores. En el ámbito industrial, podría mejorar procesos de fabricación o manipulación de materiales; en el sanitario, facilitar nuevas técnicas de esterilización o tratamiento; y, en el campo de la interacción persona-máquina, permitir el desarrollo de estímulos táctiles sin contacto. Entre las aplicaciones más prometedoras figura la creación del primer sistema Braille sin contacto, basado en pequeñas descargas eléctricas controladas que podrían generar sensaciones táctiles directamente sobre la mano.
Este avance constituye un ejemplo de cómo la investigación en inteligencia artificial, ultrasonidos y física aplicada puede dar lugar a tecnologías disruptivas con un elevado potencial de transferencia. Al ofrecer una forma segura y precisa de controlar la electricidad en el aire, TOUCHLESS abre nuevas líneas de desarrollo para futuras aplicaciones científicas, industriales y asistenciales.
