Un sistema inteligente monitoriza la salud de las personas mayores sin invadir su privacidad

9 de abril de 2025

El Departamento de Informática y el Centro de Estudios Avanzados en Tecnologías de la Información (CEATIC) de la Universidad de Jaén desarrollan MicroChip4Age, un sistema inteligente de monitorización diseñado para mejorar la calidad de vida de las personas mayores y de pacientes con enfermedades crónicas. El proyecto, impulsado con el apoyo del PERTE Chip, combina microelectrónica, sensores e inteligencia artificial para ofrecer un seguimiento continuo de la salud respetando la autonomía y la privacidad de los usuarios.

La solución utiliza dispositivos propios desarrollados específicamente para este proyecto, entre ellos una pulsera inteligente y un sensor ambiental de pequeño tamaño, capaces de recopilar información sobre la actividad diaria y determinados indicadores relacionados con el estado de salud. Los datos se procesan mediante algoritmos de inteligencia artificial que permiten detectar cambios relevantes y generar información útil para profesionales sanitarios y personas cuidadoras.

A diferencia de otras tecnologías comerciales, MicroChip4Age apuesta por un sistema completamente no invasivo y adaptado a las necesidades reales de las personas mayores. Los dispositivos han sido diseñados mediante tecnologías como la impresión 3D y pueden integrarse de forma discreta tanto en viviendas como en residencias, sin alterar la rutina diaria de quienes los utilizan.

El proyecto alcanza un nivel de madurez tecnológica TRL 7, lo que demuestra que la tecnología ya ha sido validada en entornos reales. Además de su aplicación asistencial, la iniciativa contribuye a fortalecer la autonomía tecnológica nacional en el ámbito de la microelectrónica y favorece la colaboración entre universidad, empresas y administraciones para acelerar la transferencia de conocimiento hacia la sociedad.

MicroChip4Age se apoya en más de una década de investigación del grupo ASIA de la Universidad de Jaén en inteligencia artificial aplicada a la salud. Experiencias previas como el Smart Lab, un entorno doméstico completamente sensorizado para estudiar la actividad cotidiana, o el proyecto ACTIVA han permitido desarrollar el conocimiento científico y tecnológico que ahora hace posible esta nueva generación de sistemas inteligentes de monitorización.

Su impacto trasciende el ámbito sanitario. La tecnología facilita el envejecimiento activo, mejora la autonomía de las personas mayores, proporciona herramientas de apoyo a familiares y cuidadores y contribuye al desarrollo de un tejido industrial especializado en salud digital y microelectrónica, reforzando el liderazgo tecnológico español en un sector estratégico.

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