La rectora Eva Alcón reclama «intensificar esfuerzos» para lograr una Universidad más igualitaria tras la pandemia

Madrid, 8 de octubre de 2020. La delegada del presidente de CRUE para Políticas de Igualdad y rectora de la Universitat Jaume I, Eva Alcón, reclamó durante su participación en el congreso anual Innovatia 8.3 la necesidad de «intensificar los esfuerzos» para que la Universidad y la sociedad «poscovid» sean más igualitarias.  

«La pandemia nos ha demostrado nuestra vulnerabilidad y la necesidad de que abordemos cambios profundos. No cabe duda de que la sociedad y la Universidad poscovid deberán ser más sostenibles y más tecnológicas, pero los avances serán insuficientes si no logramos que también sean más justas e igualitarias», subrayó la rectora en este acto virtual, organizado por la Universidade de Santiago de Compostela, en el que también participó su rector, D. Antonio López Díaz.  

En la charla que analizaba la apuesta por la igualdad de las universidades españolas en los procesos de transferencia de conocimiento, la delegada de Igualdad de la Crue repasó los avances en materia de igualdad en los ámbitos de la formación, con el esfuerzo por introducir la perspectiva de género en la docencia; la investigación, con la prórroga del sexenio vivo por maternidad, y las acciones de sensibilización, con programas como los de fomento de las vocaciones científicas y tecnológicas entre las mujeres. Además, ha destacó las aportaciones de Innovatia 8.3 a través de sus casi diez años de trayectoria para favorecer la transferencia y la creación de empresas por parte de mujeres.  

En cuanto a los retos pendientes en materia de igualdad en el ámbito académico, la Alcón ha subrayó la importancia de seguir tomando medidas para equilibrar la presencia de mujeres y hombres en las diversas categorías profesionales del PDI; eliminar el sesgo de género en el estudiantado y el PAS; avanzar en la conciliación de la vida laboral y familiar, y corregir la brecha de género en la investigación, entre otras. 

Por último, indicó que aunque las razones de la desigualdad «son múltiples y no son exclusivas del mundo académico», las universidades «tienen la oportunidad, y sobre todo la responsabilidad, de ser el motor de transformación social a través de la formación, la investigación y la concienciación».