
Tenerife, 19 de octubre de 2026. El presidente de la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE) y rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Julián Garde López-Brea, ha participado en la inauguración del II Encuentro de Rectoras y Rectores España-Chile que se ha celebrado en la Universidad de La Laguna. Durante su intervención, Garde ha animado a los participantes en las jornadas a progresar hacia un espacio académico común entre Chile y España que se convierta «en un referente en el ámbito de la cooperación iberoamericana».
En el acto, han participado también el rector de la Universidad anfitriona, Francisco García Rodríguez; el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo Batlle; el embajador de Chile en España, Juan Antonio Coloma Correa; el alcalde de San Cristóbal de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez Pérez; y el vicepresidente ejecutivo del Consejo de Rectores y Rectoras de las Universidades de Chilenas (CRUCH) y rector de la Universidad de Valparaíso, Osvaldo Corrales Jorquera.
El II Encuentro de Rectoras y Rectores España-Chile se celebra estos días bajo el lema «Universidad y cooperación iberoamericana en tiempos de transformación», en el marco de Campus América 2026, y da continuidad al mantenido en la ciudad de Santiago de Chile en abril de 2025. El objetivo de esta segunda cita es fortalecer la cooperación académica e institucional entre ambos países, para lo que se ha preparado un programa articulado en torno a cuestiones estratégicas como la transformación curricular y la formación permanente; la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento con impacto social; la diplomacia científica; la IA y el papel de las instituciones de Educación Superior en la construcción de un espacio iberoamericano del conocimiento.

En su discurso, el presidente de CRUE ha recordado, precisamente, que la colaboración que mantiene CRUE con CRUCH se ha ido consolidando desde hace años «sobre la voluntad compartida de construir una alianza académica estratégica, duradera y útil» para la sociedad.
Garde ha identificado tres grandes ejes de trabajo conjunto: transformar la formación, compartir capacidades y proteger la misión pública de la Universidad. En ese sentido, ha destacado la importancia de «impulsar las movilidades» con el «reconocimiento de competencias y títulos» y el papel esencial de las microcredenciales en la formación a lo largo de la vida; el potencial de la ciencia abierta para responder a «desafíos que no conocen fronteras» y el uso ético de la inteligencia artificial, para que esta «fortalezca las capacidades de las personas, no para que sustituya su criterio y su responsabilidad».
Finalmente, el presidente de CRUE ha pedido ser «ambiciosos» y seguir trabajando por unas alianzas «más profundas, más operativas y más orientadas a resultados» si se quiere hacer realidad el futuro Espacio Iberoamericano del Conocimiento.
Por su parte, el rector de la Universidad de La Laguna ha señalado que los sistemas universitarios de Chile, España y Canarias comparten retos que «demandan respuestas conjuntas: la transformación tecnológica, la sostenibilidad de nuestros territorios, la formación de las nuevas generaciones, la transferencia del conocimiento y el compromiso de la ciencia con el bienestar de la ciudadanía». Y ha enfatizado la relevancia del diálogo entre universidades españolas y chilenas para «debatir en torno a aspectos como la movilidad, la ciencia abierta, las buenas prácticas universitarias en internacionalización, el desarrollo de investigaciones conjuntas y avanzar hacia titulaciones y proyectos formativos compartidos».
